En los últimos 50 años, la sociedad se ha hecho cada vez más descentralizada y dispersa. Nuestros traslados son más largos que antes, los pueblos y las ciudades se están haciendo mucho más interdependientes y la vida de la persona promedio ya no se centra exclusivamente en su comunidad local.

En el siglo 21, más personas que antes dependen de medios de transporte para distancias moderadas-largas a fin de trasladarse de un punto A a un punto B. En los Estados Unidos, el medio de transporte más común es, por mucho, el carro: un 83% de todos los adultos conducen frecuentemente y un 76% de todos los adultos dependen de un carro para llegar al trabajo.

Han pasado un poco más de 100 años desde que los primeros automóviles fueron producidos en masa y pasaron a manos de los consumidores norteamericanos, pero los accidentes automovilísticos y las fatalidades relacionadas con el tránsito aún constituyen un tema relativamente nuevo con el que deben lidiar los oficiales de salud pública, la comunidad médica y los legisladores. Durante este tiempo, con la aparición de las zonas de deformación, la protección contra impactos laterales, los cinturones de seguridad, las bolsas de aire y los reposacabezas, nuestros carros se han hecho más seguros, aunque no completamente seguros.

Los accidentes automovilísticos constituyen una causa principal de lesiones personales y muertes prematuras en los Estados Unidos. Cada año, aproximadamente 6 millones de accidentes se verifican en las carreteras estadounidenses y más de la mitad de estos ocasionan lesiones personales.

Existen muchos tipos de lesiones que pueden resultar de un accidente automovilístico, desde lesiones menores que puede que no requieran de atención médica hasta lesiones traumáticas que pueden ocasionar una discapacidad permanente.

Lesiones Derivadas de Latigazo Cervical y Lesiones Cerebrales Traumáticas

Los tipos más comunes de lesiones resultantes de un choque de vehículo de motor son las lesiones de hiperextensión y flexión del cuello, conocidas más comúnmente como latigazo cervical.

El latigazo cervical ocurre después de un choque a una velocidad significativa cuando el vehículo disminuye la velocidad rápidamente mientras que su cabeza suelta continúa a la velocidad en la que circulaba el vehículo antes del choque. Con frecuencia, vemos este tipo de lesiones en los choques por detrás.

Esto ocasiona que la cabeza se mueva violentamente hacia adelante, estirando y dañando músculos, ligamentos y otros tejidos blandos del cuello. El traumatismo craneoencefálico y las lesiones cerebrales traumáticas (TBI, por sus siglas en inglés) constituyen un resultado común de las lesiones derivadas del latigazo cervical debido a la rápida desaceleración de la cabeza, lo que ocasiona que el cerebro choque con la parte interna del cráneo debido a la inercia.

Los individuos que sufren lesiones de latigazo cervical pueden sufrir un retraso en la aparición de los síntomas de 24 a 48 horas. Entre los síntomas, se incluyen: dolor de cuello, dolor de la parte media-baja de la espalda, rigidez muscular y espasmos, pérdida de la amplitud del movimiento en el cuello, hormigueo o adormecimiento en los brazos, fatiga, dolores de cabeza, zumbido en los oídos, problemas cognitivos, mareos, visión nublada, confusión.

Los síntomas de latigazo cervical son objeto de tratamiento por los profesionales médicos y, a menudo, se desaparecen de 6 meses a unos cuantos meses, a pesar de que pueden ser debilitantes.

Los casos de latigazo cervical graves pueden resultar en lo que se conoce como “latigazo cervical crónico”, donde los síntomas se pueden presentar durante largo plazo o son permanentes. El latigazo cervical grave también puede ocasionar problemas más adelante, como estenosis espinal u osteoartritis.

Hernia Discal

Las hernias discales constituyen otra lesión común a la columna que las personas pueden sufrir como fruto de un accidente automovilístico. La espina dorsal está construida con 33 vértebras que se apilan una encima de la otra para formar la columna vertebral. Los discos de la espina dorsal son flexibles, como de goma, que mantienen las vértebras juntas y le dan a la espina su amplitud de movimiento.

Una hernia discal se verifica cuando se aplica una fuerza significativa a la columna, lo que ocasiona que el disco se rompa y se salga de lugar. Con frecuencia, esto resulta en nervios comprimidos, dolor de espalda, espasmos musculares y disminución significativa de la amplitud de movimiento. Una hernia puede verificarse en cualquier lugar de la columna, pero es más común en la espina lumbar (parte inferior de la espalda), seguida de la espinal cervical (área del cuello).

En algunos casos, las hernias discales pueden presentar pocos síntomas o no presentar síntomas, aunque en los casos más graves pueden ser debilitantes. Es común que los choques de vehículos de motor ocasionen hernias múltiples debido a la gran fuerza de impacto en el cuerpo.

Costillas Rotas

Otra lesión común que vemos en los casos de accidentes automovilísticos lo constituyen las lesiones a las costillas y el esternón. Estas lesiones pueden resultar del mismo impacto del accidente o del despliegue de la bolsa de aire.  Cuando se aplica un exceso de presión a las costillas, puede ocasionar que una o más de ellas se fracturen o rompan.

Las costillas rotas causan a menudo mucho dolor y toman tiempo en sanarse.  Entre los síntomas de costillas rotas se incluyen el dolor en el abdomen, capacidad pulmonar reducida, dolor al inhalar, dolor de espalda y rigidez muscular.

A pesar de que la fractura de las costillas no constituye una amenaza a la vida en sí misma, puede ocasionar otras complicaciones como sangrado interno y perforación de un pulmón. Debido a esto, es muy importante que busque atención médica inmediata si experimenta estos síntomas en algún momento después de un accidente.

Otros Huesos Rotos y Trauma en la Cara

Las roturas y fracturas en varias partes del cuerpo son comunes después de un choque de vehículo de motor, pero algunas partes son más vulnerables que otras. Las fracturas de brazos y muñecas constituyen las roturas más comunes en los accidentes automovilísticos debido a que los individuos  se preparan para el impacto contra el tablero de control o el volante. Si bien es cierto que las fracturas de brazos y muñecas no ponen en riesgo la vida, pueden constituir un inconveniente serio y pueden ocasionar una pérdida de ingresos significativa si usted no puede funcionar en el trabajo.

Las fracturas de pierna en la parte superior e inferior son comunes en los choques automovilísticos más graves donde la fuerza aplicada es tan grande como para fracturar los huesos de la pierna fuertes y flexibles. Como las fracturas de brazos y muñecas, las fracturas de piernas no ponen en riesgo la vida (excepto en los casos raros donde el fémur perfora la arteria femoral), pero pueden constituir un inconveniente grave debido a la inmovilización.

Se dice que las fracturas de cadera constituyen unas de las lesiones más comunes resultantes de un accidente automovilístico, especialmente en los casos donde un vehículo recibe un impacto lateral. Debido a la naturaleza de la lesión, las fracturas de cadera pueden ser particularmente debilitantes. Es posible que algunas víctimas no puedan caminar o cargar durante meses después del accidente, y en algunos casos tengan problemas que perduran por años.

A menudo, las lesiones a la región facial resultan del choque de la cara con el volante, tablero de control o bolsa de aire debido a la inercia del vehículo que se para de repente. También puede ser el resultado de los restos del accidente que impactan o perforan la cara. El trauma facial incluye narices rotas, mandíbulas rotas, pómulos fracturados, cavidad orbital fracturada, así como laceraciones a la cara.

TEPT

Una “lesión” común, pero a menudo ignorada, resultante de un accidente automovilístico grave es el TEPT o trastorno de estrés postraumático. El TEPT es un desorden psicológico que llega después de haber experimentado un evento traumático o aterrador. Entre los síntomas del TEPT, se incluyen una reacción emotiva intensa a los “desencadenantes” que traen recurrencias y recuerdos del evento, así como depresión y un estado de ansiedad intensificado.

Estudios de investigación muestran que 9% de los individuos que son víctimas de un accidente automovilístico sufren de TEPT agudo o crónico. El trastorno de estrés postraumático es a menudo duradero y siempre debilitante hasta cierto punto, ya que para ser clasificado como TEPT en primer lugar los “síntomas deben durar más de un mes y ser tan graves como para interferir con las relaciones o el trabajo.”

Aunque el TEPT no puede ser visto desde afuera como un brazo roto o un trauma facial, es igual de grave.

Si usted o un ser querido ha resultado lesionado en un accidente automovilístico, de camión o motocicleta, es importante que hable con un abogado especializado en lesiones personales con experiencia antes de que tome cualquier decisión sobre cómo proceder.

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